martes, 22 de septiembre de 2009

Véndame otra burra, que ésta no anda...

Dicen que el tiempo no pasa en vano, aunque más bien depende de a qué apliquemos el dicho. También dicen que las personas pasan, y los proyectos son los que quedan. Pero en Vélez-Málaga todo parece ser a la inversa, y es que las personas (los políticos) siguen quedándose y de los proyectos 'pasan'.

¿Desde cuándo lleva usted oyendo Juvigolf, Playa Fenicia, plaza de toros, centro de congresos, parque agroalimentario, ampliación del puerto, parques periurbanos, parador en la Fortaleza, bulevar del Mediterráneo,....?

Proyectos tan interesantes como ambiciosos, pero que se antojan imposibles de realizar más allá de un programa electoral o del discurso oportunista del que sigue creyéndose lo que cuenta. Ideas ocurrentes que nacieron hace tantos años que los han heredado varias sagas de gobiernos municipales, pero seguimos y seguiremos esperando.

Quizá sea el curso normal de estas cuestiones, el anunciarlas décadas antes para crear expectación, como en una buena partida de póker, pero lo que suele ocurrir es que los ases no terminan de salir de la manga.

Todo esto contribuye a fomentar el desapego que la gente tiene hacia la clase política, lo que luego se traduce en los bajos índices de participación en las elecciones, y especialmente en las municipales. Ya casi nos dan igual los proyectos, las siglas o las personas, porque aquí nos conocemos todos.

Y ante ese panorama, nos preguntamos la solución. ¿Proyectos pequeños o seguir aspirando a las iniciativas faraónicas? La respuesta política es estándar, de manual de concejal: todos son importantes y los grandes proyectos terminarán llegando. Desgraciadamente en todo esto, es que así es como acaban cuajando las grandes chapuzas. Ojalá me equivoque.

No hay comentarios:

Publicar un comentario